Yo me lo guiso, (y si llego al 30%) yo me lo como
En los últimos años, el PP ha perdido su capacidad de establecer pactos con otras formaciones (exceptuando con CC, para llevar a esta formación a la presidencia del Archipiélago) por su actual discurso político.
Por esta razón, Mariano Rajoy ha anunciado que si llegase a ser Presidente del Gobierno, propondría una reforma electoral.
Esta reforma electoral, según a explicado el "líder" de los conservadores, incluiría que solo aquellas formaciones que alcancen el 30% de los votos podría gobernar.
Esta nueva idea electoralista de Rajoy y del PP, si llegase a buen puerto (cosa que actualmente no pasaría, ya que los conservadores necesitarían 176 votos favorables en el Congreso), eliminaría la actual Ley Orgánica del Régimen Electoral General, que fue pactada y apoyada por todos los partidos políticos en 1985.
El PP vuelve a hacer como siempre y se aparta del camino del consenso y el diálogo político con otras formaciones, es incoherente con su discurso sobre respetar todo aquello surgido de los pactos y consensos de la Transición, a más a más Rajoy contradice lo que él mismo dijo en 1997 (cuando gobernaba el PP y disfrutaba de mayor poder local y autonómico) ya que en esa ocasión defendió la Ley Electoral: "En España hay una ley electoral, votada por la inmensa mayoría de los partidos, y cualquier modificación que se haga debe contar con consenso. Lo demás no me parece muy serio, y no sé si se puede decir si es demasiado democrático."
Pero lo cierto es que en 1997, el PP liderado por un Aznar dialogante (necesitaba pactos para gobernar en minoría) era un partido, a causa de la necesidad, más moderado y que usaba los pactos con los nacionalistas (a los que tanto demonizan hoy en día) para gobernar. Hoy en día los conservadores se han quedado solos delante de su brutal oposición contra el gobierno de Zapatero y su falta de diplomacia les ha hecho perder cuotas de poder.
Por otro lado, la reforma que propone Rajoy, minaría el poder real de las minorías políticas, y condenaría a todas las zonas de España a tener un régimen bipartidista, ya que realmente el juego electoral y representativo estaría reservado para aquellos partidos que puedan alcanzar ese 30% (PP y PSOE en la mayoría del Estado, CIU y PSC en Catalunya...). Además se suprimiría el sistema de pactos (que es totalmente constitucional, y claramente sano para la democracia) con lo que las mayorías de izquierdas de todas las poblaciones dejarían de ser importantes y los grandes partidos no adoptarían los matices que aportan sus socios de gobierno en su gestión.
Esta propuesta de reforma viene dada por la soledad política de un partido que ha perdido el centro, y por su despecho al haber perdido, entre otros, el gobierno de Baleares a causa de los pactos (aunque ellos hayan hecho aquello por lo que tanto se quejan en Canarias).
Por esta razón, Mariano Rajoy ha anunciado que si llegase a ser Presidente del Gobierno, propondría una reforma electoral.
Esta reforma electoral, según a explicado el "líder" de los conservadores, incluiría que solo aquellas formaciones que alcancen el 30% de los votos podría gobernar.
Esta nueva idea electoralista de Rajoy y del PP, si llegase a buen puerto (cosa que actualmente no pasaría, ya que los conservadores necesitarían 176 votos favorables en el Congreso), eliminaría la actual Ley Orgánica del Régimen Electoral General, que fue pactada y apoyada por todos los partidos políticos en 1985.
El PP vuelve a hacer como siempre y se aparta del camino del consenso y el diálogo político con otras formaciones, es incoherente con su discurso sobre respetar todo aquello surgido de los pactos y consensos de la Transición, a más a más Rajoy contradice lo que él mismo dijo en 1997 (cuando gobernaba el PP y disfrutaba de mayor poder local y autonómico) ya que en esa ocasión defendió la Ley Electoral: "En España hay una ley electoral, votada por la inmensa mayoría de los partidos, y cualquier modificación que se haga debe contar con consenso. Lo demás no me parece muy serio, y no sé si se puede decir si es demasiado democrático."
Pero lo cierto es que en 1997, el PP liderado por un Aznar dialogante (necesitaba pactos para gobernar en minoría) era un partido, a causa de la necesidad, más moderado y que usaba los pactos con los nacionalistas (a los que tanto demonizan hoy en día) para gobernar. Hoy en día los conservadores se han quedado solos delante de su brutal oposición contra el gobierno de Zapatero y su falta de diplomacia les ha hecho perder cuotas de poder.
Por otro lado, la reforma que propone Rajoy, minaría el poder real de las minorías políticas, y condenaría a todas las zonas de España a tener un régimen bipartidista, ya que realmente el juego electoral y representativo estaría reservado para aquellos partidos que puedan alcanzar ese 30% (PP y PSOE en la mayoría del Estado, CIU y PSC en Catalunya...). Además se suprimiría el sistema de pactos (que es totalmente constitucional, y claramente sano para la democracia) con lo que las mayorías de izquierdas de todas las poblaciones dejarían de ser importantes y los grandes partidos no adoptarían los matices que aportan sus socios de gobierno en su gestión.
Esta propuesta de reforma viene dada por la soledad política de un partido que ha perdido el centro, y por su despecho al haber perdido, entre otros, el gobierno de Baleares a causa de los pactos (aunque ellos hayan hecho aquello por lo que tanto se quejan en Canarias).
Etiquetas: España, PP, Propuestas Electorales




















