lunes, octubre 22, 2007

La voz dormida, el recuerdo despertando


Hace dos años estaba con unos compañeros en unas jornadas de homenaje a los guerrilleros en Santa Cruz de Moya, allí escuché hablar a la hermana de Dulce Chacón, la escuché hablar de la obra de Dulce, de su fuerza vital, de su lucha por hacer recordar...

En estos momentos estoy releyendo "La voz dormida" de Dulce Chacón.

Este libro transmite las ganas de vivir, la esperanza, la lucha y la dignidad de mujeres que fueron encarceladas o asesinadas a sangre fría por aquellos que basándose en su odio y escudándose en la "defensa" de España se levantaron contra un gobierno democrático y contra el pueblo que le respaldaba.

Este libro refleja la lucha y la solidez de unos ideales, de unos principios, que fueron reprimidos por tiranos y asesinos, por gentes que pensaron que una bala podría hacer callar lo que en esos tiempos ya pasó de ser un grito a ser un rumor clandestino.

La historia de este pais está llena de Hortensias, de Felipes, de Elviras...igual que está llena de Mercedes, de "las Zapatones", de "las Venenos". Pero es una historia que debemos recordar, para no olvidarla jamás, para no repetirla.

El rumor de los ciudadanos que lucharon por la República intentó ser enterrado en una cuneta, por aquellos que habían cometido un Golpe de Estado. Hoy en día el rumor y el grito desesperado de los familiares de aquellos "ajusticiados", de aquellos olvidados intenta ser tapado por las mentiras de aquellos que nunca han denunciado el franquismo.

Los perdedores de una guerra entre "hermanos" hemos agachado la cabeza durante muchos años.

Los perdedores de una guerra entre "hermanos" hemos pedido perdón por aquello que los vencedores nos acusaban de haber hecho.

Los perdedores de una guerra entre "hermanos" no hemos encontrado a nuestros familiares, pues se encuentran perdidos en fosas comunes, en prados, en cunetas, sin el más mínimo respeto a sus huesos, sin el más mínimo recuerdo de quien fueron.

Los perdedores de una guerra entre "hermanos" no vamos a ser igual que nuestros asesinos, recuperaremos nuestra memoría, pero sacaremos a la luz la de aquellos que dispararon pistolas auspiciadas en la ilegalidad de un Levantamiento.

Como decía Julia Conesa en su última carta, y como seguro quieren todos aquellos que murieron luchando contra el enemigo franquista...que murieron perdidos en el olvido...

"Besos a todos, que ni tú ni mis compañeras lloréis.
Que no se borre mi nombre en la historia."

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1 Comments:

Blogger Carlos said...

La historia no se borrará mientras haya gente que se esfuerce por recordar.

Salud!

Siempre habrá un Belchite que recordar!

1:03 a. m.  

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