miércoles, julio 18, 2007

Libertad u obligación


El otro día caminando por mi ciudad, L'Hospitalet, algo llamó mi atención, era una mujer vestida con un niqab (vestimenta musulmana, que cubre totalmente a la mujer, dejando una obertura en la zona de los ojos).

La ciudad de L'H, como es bien sabido por todos, es una ciudad con unos índices de inmigración bastante altos, y por lo que es normal ver a muchas mujeres musulmanas ataviadas con el chador o con el hijab.

Las sociedades occidentales hemos comenzado a aceptar y adaptarnos (aunque con mucho recelo) a las costumbres y tradiciones de los inmigrantes.

El tema de los velos que llevan las mujeres musulmanas, lleva levantando ampollas y opiniones encontradas desde hace unos años: la prohibición del velo en las escuelas francesas, el rechazo de varios ministros egipcios a su uso, la prohibición del burka en lugares públicos en Holanda...

Según mi punto de vista, el uso del velo ha de responder (solamente) a la libre elección de la mujer a llevarlo, y en ningún caso se ha de permitir que se haga por imposición, ya sea o del marido o de su propio dogma.

Por otro lado, no creo que ayude a la integración de ninguna persona el uso de prendas que imposibilitan (de cualquier forma) el pleno contacto con otros miembros de la sociedad.

La integración de los inmigrantes a nuestras sociedades es el gran reto al que nos "enfrentamos" para conseguir una realidad social basada en la interculturalidad y la plena convivencia. Para conseguirlo debemos hacer pedagogía de la integración, y apoyar y defender nuestras libertades y la de los inmigrantes.

Una libertad que en algunos casos se relaciona con la forma de vestir. En la España del franquismo era típico que la mujer fuera tapada de "pies a cabeza", cuando la sociedad española fue evolucionando y ganando cuotas de libertad, la vestimenta femenina fue cambiando hasta las modas de hoy en día. Pero este cambio, no quita que muchas mujeres (haciendo uso de su libertad), sigan vistiendo con ropas que tapan todo su cuerpo.

En resumen; debemos aceptar las costumbres y tradiciones de los que llegan, sin pensar que están tratando de imponerlas; pero ellos deben adaptarse (sin olvidarse de lo que son) a una sociedad que ante todo protege y "venera" la libertad.

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4 Comments:

Blogger Reverendo Pohr said...

Está por ver si sus hijas nacidas en Europa son tan estrictas sobre el tema... aunque siempre habrá de todo.

12:57 p. m.  
Blogger Carlos said...

Ya lo habiamos comentado Jona, estoy de acuerdo que la indumentaria tiene que ser libre y no impuesta por el marido o el Iman de turno.

Aunque mucho me temo que aunque así lo fuera, implicitamente estaría impuesta por una religión y por el entorno en el que se mueven estas mujeres (vamos, el que dirán!!!) y no por ella.

No creo que cueste mucho llegar a un equilibrio entre nuestras costumbres y las suyas que facilite la integración (es cuestión de voluntad) sin tener que renunciar a las costumbres más arraigadas por cada colectivo y cierto es como bien apuntas que este tipo de prensas no colabora mucho.

12:58 p. m.  
Blogger Jonatan García said...

Hola Mario y Litos, os contesto en tiempo real...jeje
Creo que el yugo de las religiones es algo que va decayendo, hay muchas chicas de padres inmigrantes musulmanes, nacidas aquí que ya van como la Juani...(la depredación de Occidente es rápida)
1abrazo

1:01 p. m.  
Blogger Daniel said...

Muy bien, esta vez sí.
Yo siempre me quejo de que todo el mundo ponga a parir a los obispos (que se lo merecen, por cierto) y calle ante los abusos de otras religiones igual o más perversas que el Cristianismo.

Yo, aunque ateo, estoy por la libertad de culto, pero, por encima de todo está la libertad individual. Y el Islam es hoy por hoy el mayor peligro para todo lo que ha conseguido socialmente nuestra civilización (con lo que ha costado!)

Hay que señalar el mal sin complejos. La Iglesia Católica está en declive, el islamismo radical crece y nos amenaza. Tenemos que ser un país laico, pero laico de verdad, sin tibiezas: Aquí hay unas normas y todos tenemos que cumplirlas. Para integrarse de verdad hay que hacer algunos esfuerzos.

Enhorabuena por no seguir como otros en la pose fácil de la izquierda de salón. Ahora solo falta que se lo expliques bien a tu jefe ZP. Oye, lo mismo te hace ministro.

Un saludo como siempre

8:20 p. m.  

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