martes, febrero 07, 2006

Caricaturas, libertades y fanatismo


El pasado 30 de septiembre se publicaba en el diario de mayor tirada de Dinamarca, el Jyllands Posten, 12 viñetas satíricas con la imagen de Mahoma. Meses después, en enero de este año, ese acto ha sido utilizado por los fanatistas islámicos para prender la mecha de un predecible "choque" entre Oriente y Occidente. Muchos medios de comunicación occidentales y algunos de Estados árabes han publicado estas viñetas, para defender el derecho a la libertad de expresión. Los responsables de la publicación en diarios árabes han sido despedidos y en algunos casos llevados a juicio. Se han cerrado de inmediato páginas webs que publicaron las viñetas. En Europa se ha abierto el debate sobre los límites de la libertad de expresión y el respeto a los creedos. Mientras que en diferentes lugares del mundo se queman banderas y embajadas europeas, se llama al boicot de productos de los miembros de la UE...La Unión Europea y sus miembros han pedido que estos ataques a sus intereses cesen y llaman a sus ciudadanos en los Estados islámicos a abandonarlos. A mi parecer Europa NO PUEDE Y NO DEBE dejarse "chantajear" por posibles amenazas de integristas (que no repesentan a los millones de habitantes islámicos), Europa NO PUEDE Y NO DEBE dejar de defender los derechos y libertades que durante siglos hemos ido desarrollando. Nuestras sociedades (con todos sus fallos y errores) están fundamentadas en el derecho a la libertad de expresión. El pasado 2 de febrero se publicó en Le Monde un artículo que simboliza lo que muchos pensamos:
Caricaturas libres
"Las 12 viñetas publicadas el 30 de septiembre de 2005 por el diario danés Jyllands-Posten con el títuo "Los 12 rostros de Mahoma" han provocado la alarma de los usulmanes y la ra de los países árabes. Una de las caricaturas representaba la cabeza del rofeta con un turbante en forma de bomba. Sin las proporciones que llegó a adquirir el caso Rushdie, la polémica se ha agrandado y algunos países árabes han pedido a Dinamarca "sancionar con firmeza a los caricaturistas", lo que afortunadamente no ha sucedido. Más allá de la injusta amalgama entre islam y terrorismo, presente en algunas viñetas, lo que está en causa es la prohibición de representar la figura de Mahoma. Para el islam, representar al profeta es idolatría. En los países demócratas laicos, que han ratificado la Declaración Univeral de los Derechos Humanos, el único principio válido es el de la libertad de expresión. Las religiones son sistemas de pensamiento, creencias muy respetables, pero que pueden ser libremente analizadas, criticadas e incluso ridiculizadas. La laicidad republicana supone neutralidad religiosa y tolerancia. Las personas que practian una religión deben ser protegidas contra toda discriminación o injuria por su fe religiosa. Como para el racismo, el antisemitismo o el sexismo, la libertad de expresión tiene sus límites, unos límites fijados por la ley y la justicia. A un musulmán le puede disgustar un dibujo malintencionado de Mahoma. Pero una democracia no puede instaurar una política de la opinión, a no ser que quiera pisotear los derechos humanos"

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1 Comments:

Blogger Ruben said...

te lo estas currando un montón...

2:16 p. m.  

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